Elige una ruta adecuada
Para empezar, busca rutas señalizadas de entre 6 y 10 km, con menos de 400 metros de desnivel y tiempo estimado de 3 a 4 horas. Multiplica el tiempo oficial por 1,5 para calcular el tuyo real con paradas.
Lee descripciones recientes de la ruta, comprueba que las marcas están en buen estado y descarga el track o el mapa en el móvil: la cobertura no siempre llega al monte.
Qué llevar el primer día
Agua (al menos 1 litro por persona), comida energética, protección solar, gorra, capa impermeable ligera, móvil cargado y un botiquín básico con tiritas para ampollas. El calzado, ya estrenado, es lo único que no admite improvisación.
La mochila ligera es mejor: entre 3 y 5 kg con agua. Cada kilo innecesario se paga en las subidas y se nota en las rodillas al bajar.
Ritmo y paradas
Empieza despacio los primeros 20 minutos para entrar en calor y mantén un ritmo en el que puedas hablar: si vas sin aliento, bajas la marcha. Descansa 5-10 minutos cada hora, y aprovecha para beber antes de tener sed.
Los errores típicos del principiante son hacer kilómetros de más, salir tarde y fiarse del todo es bajada: planifica el retorno con luz de sobra y avisa a alguien de tu plan.
Plan de tu primera ruta en 6 pasos
6-10 km, menos de 400 m de desnivel y tiempo con margen.
Y suspende si hay tormenta o viento fuerte previsto.
Agua, comida, capas, protección y móvil cargado.
Ruta y hora estimada de regreso a alguien de confianza.
Si no puedes hablar, vas demasiado rápido.
La bajada siempre tarda más de lo que parece.