Capacidad según la salida
De 40 a 50 litros basta para fines de semana y salidas ultraligeras con equipo compacto. De 55 a 70 litros es la zona cómoda para 3-5 días con tienda, saco y cocina. De 75 a 80 litros o más, para expediciones, invierno o llevar equipo de otros.
Regla práctica: la mochila debe quedar llena pero no reventada; si compras demasiado grande, cargarás vacío y pagarás el peso extra.
Ajuste y tallaje: la parte que más se ignora
El largo de espalda se mide de la vértebra C7 a la cadera y define la talla de la mochila (S, M, L). Un torso mal ajustado convierte 15 kilos en 25 de sufrimiento.
Prueba siempre con peso dentro: cinturón sobre las crestas ilíacas, tirantes sin tirar de los hombros y el 80 por ciento del peso apoyado en la cadera.
Materiales, peso y detalles
Los tejidos de 100-210 deniers equilibran peso y resistencia; los más gruesos aguantan roces de roca pero pesan más. Busca cremalleras grandes, costuras reforzadas y base resistente.
Detalles que se agradecen: acceso por la parte frontal o inferior, bolsillos de cinturón, funda de lluvia integrada y porta-bastones o porta-casco.
Elegir mochila en 5 pasos
De la vértebra C7 a la cadera para saber tu talla exacta.
40-50 L fines de semana, 55-70 L para varios días, 75 L o más expediciones.
Saco, tienda y colchón: ¿caben con margen? ¿Van dentro o atados fuera?
Cárgala con 10-15 kg y camina: el peso debe descansar en la cadera.
Funda de lluvia, accesos, bolsillos y compatibilidad con hidratación.