La noche anterior: la mitad del trabajo
Antes de dormir, deja preparado todo lo que no usarás: ropa sucia en su bolsa, utensilios limpios y secos, y el equipaje casi cerrado. Así la mañana se reduce a desmontar, no a decidir.
Aprovecha también para revisar el pronóstico: si amenaza lluvia, levanta el toldo y recoge lo más sensible antes de que caiga.
El orden de recogida
Empieza por el interior: saca colchonetas, sacos y ropa, y ventílalos mientras desmontas. Después la estructura: varillas, cuerpo y doble techo, y por último el suelo, que se limpia y se pliega al final para no arrastrar suciedad.
Los vientos y estacas se cuentan al recogerlos, no al llegar a casa: perder una estaca por descuido se evita con un simple recuento en el sitio.
La tienda y la humedad
Si la tienda está seca, pliégala sin dobleces forzadas y sin comprimir las varillas; si está húmeda, sécala en cuanto llegues a casa, aunque sea colgada en el garaje, antes de guardarla. Guardarla húmeda es la causa número uno de moho y costuras arruinadas.
Una pasada final por la parcela: basura, colillas, estacas olvidadas y un vistazo al suelo. Dejar el sitio como lo encontraste es la última parte del ritual.
Recogida exprés en 6 pasos
Ropa y utensilios secos preparados antes de dormir.
Sacos y colchonetas al aire; electrónica y documentos primero.
Varillas, cuerpo y doble techo, en orden inverso al montaje.
Recuento en el sitio antes de guardar.
Cepilla la suciedad y pliega sin dobleces forzadas.
Basura, colillas y objetos olvidados; secar en casa si hay humedad.