Los tres tipos de calzado
Las sandalias de trekking con puntera protegida y suela con dibujo sirven para rutas con cruces de agua y campamentos cálidos. Las zapatillas de trail o trekking ligeras ofrecen tobillo libre, agarre y protección total para senderos técnicos.
Las chanclas o sandalias de campamento son para la tienda, la ducha y las horas de descanso: dan descanso al pie y evitan pisar piedras y objetos a mitad de noche.
Qué mirar al elegir
Busca suelas con buen agarre (caucho con dibujo profundo), materiales que sequen rápido y correas o ajustes que no rocen. El pie se hincha con el calor y con las caminatas: compra con margen de talla.
En verano, la ventilación evita ampollas y hongos: si el calzado transpira y los pies se secan al llegar, habrás evitado la mitad de los problemas.
Cuidado de los pies en verano
Lava y seca bien los pies cada noche, cambia de calcetines a mitad de jornada si sudas y aplica crema o talco si notas fricción. Las ampollas se previenen mejor que se curan.
En campamentos con suelo caliente o rocoso, un calzado cerrado para los desplazamientos y chanclas para el campamento es la combinación más cómoda.
Elegir calzado de verano en 5 pasos
Solo campamento, rutas con agua o senderos técnicos cambian la elección.
Suela de caucho con dibujo profundo para suelos secos y resbaladizos.
Materiales que drenen y se sequen en una tarde de sol.
Correas ajustables o cordones que no rocen; margen de talla para la hinchazón.
Chanclas para el campamento: los pies necesitan ventilar y descansar.