Antes de encender: comprueba si puedes
En muchas zonas el fuego está prohibido o restringido según la temporada, el nivel de riesgo de incendio o el espacio natural. Consulta siempre la normativa local y las restricciones vigentes antes de preparar nada.
Elige un lugar despejado, sin ramas bajas ni hierba seca encima, y a más de tres metros de la tienda y de materiales inflamables.
Durante: controla las llamas
Usa un círculo de piedras o un hogar existente, mantén el fuego pequeño y nunca lo dejes sin vigilancia: basta una racha de viento para que una chispa salte a la hierba.
Ten siempre a mano agua y una pala para sofocar, y evita echar plásticos, latas o comida con aceite, que arden mal y generan humo tóxico.
Apagado: la regla del agua fría
Para apagar, echa agua, remueve las cenizas con la pala y vuelve a echar agua hasta que todo esté frío al tacto. Si aún calienta, no está apagado.
Retira las piedras del hogar, devuelve el terreno a su estado original y llévate las cenizas si es un lugar sensible. El objetivo es que nadie note que estuviste ahí.
Una fogata segura en 6 pasos
Normativa local y riesgo de incendio del día antes de encender nada.
Zona despejada, sin vegetación encima y a distancia de tiendas y mochilas.
Círculo de piedras o hogar existente, con cubo de agua y pala al lado.
Usa astillas y leña fina; amplía el fuego solo si hace falta.
Nunca dejes el fuego solo, ni para ir a buscar leña o a dormir.
Agua, remueve cenizas y más agua hasta que todo quede frío al tacto.