Emplazamiento: elige antes de montar
Busca terreno plano, ligeramente elevado para que no se acumule agua, y con algo de protección natural del viento. Evita hondonadas que recogen el frío y el rocío, y zonas bajo árboles con ramas secas.
Orienta la entrada a sotavento y, si el sol de la mañana te despierta, piensa dónde amanecerá: una tienda a la sombra de la mañana regala una hora más de sueño.
Ventilación y condensación
El aire que exhalas condensa en las paredes de la tienda y acaba cayendo sobre el saco. Abre las rejillas de ventilación superiores aunque llueva: el aire seco que entra evita la lluvia interior.
Ventila la tienda cada mañana y sacude el rocío antes de recoger: guardar una tienda húmeda favorece el moho y el olor.
Comodidad y rutina nocturna
Aísla el suelo con esterilla o colchón, usa ropa seca para dormir y guarda dentro de la tienda solo lo imprescindible: el espacio es también confort.
Crea una rutina corta antes de acostarte: revisar la tienda, ir al baño, dejar la linterna a mano y entrar con el saco aireado. Un campamento ordenado por la noche es un campamento descansado.
Dormir bien en tienda en 6 pasos
Plano, elevado, a sotavento y lejos de hondonadas y ramas secas.
Toldilla tensa, vientos bien clavados y entrada orientada al resguardo.
Rejillas abiertas para evitar la condensación interior.
Esterilla o colchón con el aislamiento adecuado a la noche.
Muda limpia y seca; nada de ropa de actividad sudada.
Prepara linterna, agua y abrigo antes de meterte en el saco.