Costa mediterránea y Baleares
La costa mediterránea concentra la mayor oferta de campings de playa: arenas amplias, clima estable desde abril hasta octubre y servicios pensados para familias. En temporada alta conviene reservar con semanas de antelación.
En Baleares, la oferta es más pequeña pero de gran calidad, con campings integrados en pinar a pocos metros de calas. El calor de agosto pide parcelas con sombra y cerca del agua.
Cantábrico y Galicia
La cornisa cantábrica ofrece verde, acantilados y campings más naturales y menos masificados. El tiempo es cambiante incluso en verano: aquí el doble techo bien tensado y la ropa de lluvia no son opcionales.
Galicia suma rías, playas de bandera azul y una tradición campista enorme. La Ría de Vigo y la Costa da Morte concentran algunas de las mejores parcelas con vistas al mar.
Pirineos e interior
El Pirineo aragonés y catalán es el destino de montaña por excelencia: campings junto a ríos, rutas de senderismo desde la misma parcela y frescor nocturno incluso en julio. Perfecto para combinar camping y excursiones.
El interior (Sistema Central, sierras de Cazorla y Gredos, dehesas extremeñas) ofrece una experiencia más tranquila y económica, con naturaleza y cielos estrellados como protagonistas.
Cómo elegir el camping adecuado
Playa, montaña, familia o naturaleza: cada zona tiene su especialidad.
Mediterráneo en primavera-otoño, norte en verano, montaña todo el año.
Piscina, supermercado, wifi y animación si viajas con niños.
Las opiniones del último año reflejan el estado real de las instalaciones.
Las mejores parcelas con sombra vuelan en julio y agosto.